La aventura que cambió el mundo
La exposición y todas las actividades relacionadas pretenden acercar al espectador a una de las mayores hazañas de la historia de la Humanidad, cuya trascendencia, va mucho más allá incluso de la gran gesta de conseguir por primera vez la vuelta al Mundo en una embarcación de madera. En efecto, la misma supondrá muy posiblemente uno de los primeros pilares de lo que hoy llamamos “globalización” y sus consecuencias. Si bien, el objeto inicial de este viaje fue una expedición científica sin voluntad de realizar la proeza por la que se les conoce, aunque conscientes del alto riesgo que albergaba, en ella embarcó un elenco de los mejores especialistas del momento en diferentes campos y disciplinas militares y científicas, hecho, que sería el garante final de un éxito que estuvo a las puertas de “hacer aguas” o “naufragar” por muy poco. Más de 200 hombres que pasaron penurias de todo tipo y de los que sólo volvieron al punto de partida 18, evitar la muerte por escorbuto, hambre y violencia se convirtió en el reto diario. Bajo el liderazgo final de Juan Sebastián de Elcano, tras la muerte en Filipinas de Magallanes, el 6 de septiembre de 1522, la nave “Victoria” y sus forzados hombres, escribirá una de las páginas más espectaculares de la Historia.
Exposición ampliada
En el 2020 hemos hecho una ampliación de la exposición incluyendo nuevos paneles con contenido relacionado con los avances científicos que suposo la expedición. No te lo pierdas
Tal día como hoy hace 500 años...
La expedición sigue su curso, pero aún queda camino para volver y muchos tripulantes ya no volverán
Tripulantes restantes
Los protagonistas
Fernando de Magallanes
De origen portugués, fue el precursor de la expedición y quería demostrar que se podían alcanzar las “Islas Molucas”, extremadamente ricas en especias que eran muy valoradas en aquel entonces, evitando pasar por aguas portuguesas determinadas en el Tratado de Tordesillas (1494) y buscando una opción por el oeste. Su trayectoria previa a la expedición supuso una dedicación desde joven estudiando técnicas de orientación y astronomía, y embarcándose en expediciones a lugares lejanos y exóticos orientales que le ayudarían a consolidar su propio plan de expedición. Tras ser rechazado por Portugal, El Emperador Carlos I lo apoyará definitivamente nombrándolo capitán general en marzo de 1518, un año antes de la partida.
Juan Sebastián Elcano
Marino, que a pesar de su origen humilde iniciado en la pesca, participó en diferentes expediciones mediterráneas dónde adquirirá amplios conocimientos náuticos. Adquiere el mando tras la muerte de Magallanes en Filipinas (abril de 1521), y será quien decida regresar por el oeste y completar la vuelta al Mundo, llegando a San Lucar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522.
Carlos I
La inversión en la expedición por parte del Emperador fue muy elevada, unos 8,5 millones de maravedíes de la época (próximo al 2% de las Arcas Reales. Como comparación, esta cifra es próxima a lo invertido en España en Investigación y Desarrollo en un año….Y ¡sólo para una expedición de alto riesgo!)
Las naves
Se fletarán 5 Naos o embarcaciones:
· La Nao Trinidad comandada por Magallanes.
· La Nao San Antonio comandada por Juan de Cartagena.
· La Nao Concepción comandada por Gaspar de Quesada.
· La Nao Victoria comandada por Luis de Mendoza.
· La Nao de Santiago comandada por Juan Rodríguez Serrano.
Construidas en madera, las naos eran relativamente pequeñas ya que tenían unos 28 m de eslora (largo) por 8 m de manga (anchura).
Velas cuadradas soportadas en 3 mástiles y con dos castillos (espacios elevados en las embarcaciones por encima de la cubierta principal): uno de proa y otro de popa. Podían transportar de 75 a 120-130 toneladas, límites que alcanzaron en esta aventura, aunque no fue garantía para una correcta nutrición de los marineros para tan largo viaje.
De las 5 naos, sólo volvió la Nao Victoria y en muy malas condiciones: la Santiago naufraga en 1520 en la Patagonia Argentina, la San Antonio abandona la expedición en noviembre de 1520, la Concepción fue quemada en Filipinas por no alcanzar la tripulación necesaria para su manejo en 1521 y la Trinidad fue tomada por los portugueses en 1522 junto a su tripulación en las Molucas.
En total partieron 265 tripulantes de diferentes nacionalidades (Portugueses, españoles, vascos, venecianos, genoveses y griegos) repartidos entre las 5 naves. Sólo regresarían 18.
Si miramos a largo plazo, el éxito de la Primera Circunnavegación resultó ser fundamental para desencadenar durante el siguiente siglo la «Revolución Científica» de Francis Bacon, Galileo e Isaac Newton , sobre cuyos logros se alza el mundo moderno.
Descubrimientos y avances
La navegación por el pacífico permitió a los tripulantes ser por ejemplo los primeros europeos en ver en el cielo nocturno las galaxias conocidas como las Nubes de Magallanes… pero tamibén en los primeros en registrar (y sufrir) la terrible enfermedad que hoy conocemos como escorbuto.
El éxito de la expedición permitió elaborar, siglo y medio más tarde, en 1529, el primer mapamundi científico de la historia, obra de Diego Ribero: se le conoce con el nombre de «Padrón Real» y fue el primero en reflejar de forma precisa las latitudes, gracias a las observaciones recopiladas por Elcano…y por Esteban Gómez, desertor de la expedición de Magallanes, y que posteriormente lideraría la suya propia para explorar la costa pacífica de Norteamérica.


